Amaral

Entrevistas


Entrevista a Amaral

Desde 1997, Eva Amaral y Juan Aguirre comenzaron una trayectoria artística imparable con el grupo Amaral, formando parte del incipiente pop español de los 90. Tras el éxito alcanzado en sus dos últimos discos, ya preparan el tercero, además de lo que más gloria ha dado a Amaral, sus conciertos, donde destaca el "feeling" de la voz de Eva, sus canciones llenas de fuerza y sensibilidad y la habilidad de Juan Aguirre con la guitarra.

ÓSCAR GRIFOLL / UNO CONTENIDOS

¿Qué hay antes de Amaral?
Hasta 1997, Eva y yo éramos dos jóvenes cualquiera de un barrio de Zaragoza. Teníamos nuestros respectivos grupos. Siempre habíamos estado dándole vueltas a esto de la música porque nos gusta a los dos desde pequeños. Un día nos conocimos y empezamos a tocar juntos y vimos que las cosas que nos salían nos gustaban, empezamos a tocar en directo y, bueno, así hasta ahora, hasta conseguir grabar dos discos.
¿Cuando estabais por separado tocabais una música parecida o era algo completamente distinto?

Teníamos proyectos distintos, tanto Eva como yo, y en aquella época tocábamos, un poco, lo que nos salía. Tampoco nos parábamos a pensar mucho la música que hacíamos, porque, al fin y al cabo, la música acaba siendo un medio de expresión.
Desde 1997, cuando ya empezasteis como Amaral, ¿todo ha sido demasiado rápido?, ¿hubieras preferido que fuera más lento?

Yo creo que para nosotros ha sido tal y como lo habíamos imaginado, porque hicimos un disco, que llegó a poca gente y el siguiente ha sido el más mayoritario. Además, antes de llegar a los discos ya habíamos tocado mucho en directo, con lo cual, teníamos la experiencia de haber empezado desde abajo. Yo creo que hemos seguido el ciclo normal que teníamos que seguir y esperemos que siga así. A nosotros, los grupos que nos gustan son grupos que tienen muchos discos a lo largo de su carrera, que han tenido una evolución progresiva.
Supongo que será el sueño de todo bajista.

Claro, nosotros, sobre todo, somos unos principiantes. Estamos empezando y bueno, la verdad es que somos un grupo muy joven todavía.
¿Crees que habéis llegado en el momento perfecto?

Creo que no somos nosotros los mejores para responder a esa pregunta.
¿No os da un poco de vértigo lo rápido que habéis llegado al éxito?

No, no, no nos da miedo y además, no llevamos poco tiempo. Llevamos poco tiempo como Amaral. Nosotros ya veníamos tocando desde hacía mucho tiempo y no nos da miedo el éxito. Realmente hacemos lo que nos gusta, hacemos la música que nos sale y pensamos que lo primero es la música y después nuestra condición de grupo conocido. Haríamos la misma música fuésemos conocidos o no.
¿Cómo veis, desde dentro, vuestros directos?

Nosotros intentamos hacer en directo lo que sentimos y sin preparar nada. No nos gustan los espectáculos de circo con fuegos artificiales. Cuando ves Amaral ves a cinco personas tocando en el escenario como si nos fuera la vida en ello porque el rock tiene que ser así, tiene que ser comunicación y entrega. Tiene que ser un testimonio de energía y electricidad.
Vuestros conciertos son un tanto íntimos

No, yo creo que íntimos no. Yo creo que son una fiesta en la que caben muchas cosas. Tenemos momentos íntimos pero también momentos de auténtica euforia y de saltar, gritar y bailar como locos y a nosotros nos gusta que nuestros conciertos tengan de todo, y si pudiéramos coger a todo el público y meterlo en el escenario con nosotros sería ideal, lo que pasa es que, desgraciadamente, por problemas técnicos no puede ser.
Hacéis unas letras muy poéticas, ¿cómo os inspiráis?

Bueno, si tú quieres pensar que son letras poéticas puedes hacerlo, pero yo creo que nuestras letras intentan hablar con un lenguaje normal de las cosas que puede sentir todo el mundo. Yo creo que la poesía está más pendiente de las palabras mismas, mientras que, en la canción, estás también pendiente de la melodía. Para nosotros, melodía y letras tienen que ir unidas y es un género distinto a la poesía. Intentamos hablar de emociones fuertes porque la música que nos gusta es música de emociones fuertes y sentimientos fuertes. Si tú me dices que hagamos una canción del verano, superficial, sin nada de contenido, te diríamos que no somos los más adecuados para hacerla.

Con vosotros han colaborado gente como Chucho y Álvaro Urquijo, ¿cómo han sido esas colaboraciones?

Pues ha sido un honor contar con ellos, porque cada uno, en su estilo, son gente que nos estimula y que han hecho cosas muy importantes para la música de este país. Fernando Alfaro, líder, cantante y compositor de Chucho tiene una trayectoria con muy buenas canciones y Álvaro Urquijo, líder de Los Secretos, tiene una carrera solídisima y creo que ambos son puntos de referencia de la música rock española. Cuando los invitamos, tanto a uno como a otro, fue una manera de rendir homenaje a la gente que nos ha precedido haciendo este tipo de cosas y a la gente que se ha tomado la molestia de hacer rock en español en serio. Ese es el sentimiento que teníamos cuando les invitamos.
Supongo que cuando hacéis invitaciones es una forma de enriqueceros mutuamente ¿no?

Sí, la verdad es que estamos bastante abiertos porque no hay cosa más divertida que tocar con otros músicos.
Otra característica importante de este disco ha sido trabajar con un productor como Cameron Jenkins.

Cameron Jenkins es más bien un ingeniero con un buen concepto del sonido, o sea que es capaz de grabar una guitarra o una voz y que suenen muy bien, pero fundamentalmente nosotros queríamos una persona que estuviera al servicio de nuestras ideas y de nuestras canciones. Tanto Eva como yo, para bien o para mal, somos muy cabezotas y tenemos muy claro el tipo de disco que queremos hacer y, desde luego, fue un acierto contar con una persona con tanta experiencia que tiene esas dos cosas y ha trabajado con verdaderos mitos de la música.
Ha habido una parte importante de publicidad en este disco, ¿piensas que demasiada?

Yo creo que hoy en día la publicidad está por todas partes y, a veces, detrás de la publicidad no hay nada, hay cosas completamente vacías. Desgraciadamente, yo creo que vivimos en un mundo demasiado influenciado por la publicidad y por el marketing y nosotros no vivimos en una burbuja al margen y nuestro disco, como todos, ha sido promocionado por una compañía. Nuestro trabajo empieza con la grabación del disco y termina tocando en directo, pero, por en medio, hay un trabajo que es el de darlo a conocer a la gente y ese no es nuestra función. Digamos que cuando un grupo entrega su disco a la compañía se lo da terminado tal como nosotros, en este caso, lo hemos imaginado y luego son ellos quienes lo dan a conocer a los medios. Yo pienso que es bueno que se desligue el papel del grupo de la parte promocional porque quien compone tiene que mantenerse en el lado creativo, en el mundo de componer y de probar caminos nuevos. Pero, hay que tener en cuenta que nosotros tampoco vendemos el alma a una compañía de discos.
También ha habido casos en los que una compañía de discos ha hecho una promoción excesiva y ha perjudicado el lanzamiento de un disco.

Bueno, nosotros, lo que sí hemos hecho es seguir siendo nosotros mismos y eso, en concierto, hace que la gente tenga de ti una imagen mucho más real, que vean las personalidades de Eva y la mía y que no haya ni trampa ni cartón. Obviamente, vivimos en un mundo de Internet, televisión, radio y todo eso, pero, a nosotros, lo que nos gusta es tocar.
¿Cómo os reciben en América?

En América sólo hemos tocado en EEUU, en Nueva York concretamente y fue una fiesta. Fueron dos conciertos y fue maravilloso. Hubo una sintonía completa entre el público y nosotros. Fue una bonita experiencia.
¿Os lo esperabais?

La verdad es que no sabíamos muy bien a dónde íbamos, porque nunca habíamos estado allí. Creo que íbamos con una mezcla de muchas ganas y de curiosidad.
Cada vez hay menos fronteras...

Eso es lo que desearíamos que hubiera, menos fronteras, tanto musicales como mentales y que la gente viera que tenemos muchos más puntos de encuentro entre los diferentes países y culturas que puntos de diferencia. Creo que si camináramos en este sentido no pasarían cosas como las que están ocurriendo en el mundo. No sé hasta qué punto la música es un método de eliminar fronteras porque a veces uno se pone pesimista, pero, bueno, estaría bien pensar que es contribuir a derribar un poco las fronteras.
¿La música es una filosofía o un trabajo?

La música es una maravillosa manera de expresar los sentimientos, de dar tu visión del mundo, de entregarte a la gente y una manera de sentirte tú mismo bien. Hay música que a mí me ha cambiado el estado de ánimo. Dedicarte a esto, en cierto modo, y sin que pueda resultar pedante, es un estilo de vida. Si te gusta tocar, te gusta viajar, te gusta expresarte... yo creo que el rock te puede enriquecer muchísimo. Es una forma de dar al público emociones tuyas y recibirlas al mismo tiempo.
En televisión, cuando hacéis un play-back, ¿no os resulta frío?

A nosotros nos gustaría tocar en directo siempre, pero tampoco puedes adoptar una postura prepotente exigiendo a la televisión. Hay que ser un poco humilde y aceptar las condiciones que te ponen y hay veces que no te queda otro remedio. Puedes cerrar los ojos y creer que estás tocando en directo, pero no tiene nada que ver con un directo real. Yo creo que le pasa a todo el mundo y al que no le pasa miente o no es un buen músico.

 

 

Entrevista a Amaral

Eva Amaral y Juan Aguirre, Amaral, acaban de recibir su primer Disco de Platino de la mano de Lenny Kravitz. "Estrella de Mar" solo lleva cuatro meses en el mercado, pero el público ha congeniado mejor que nunca con su estilo rockero y sus melodías, que en este álbum suenan más directas, emocionantes y pegadizas que nunca. Amaral se considera un grupo curioso e inquieto y eso lo vemos en "Estrella de Mar": Eva y Juan se han abierto a nuevos ritmos como la música de baile y, con el estilo rock que le caracteriza, han compuesto melodías muy cercanas a la década de los 60.

ISOLINA ESPINOSA / UNO CONTENIDOS

¿Por qué habéis llamado "Estrella de Mar" a vuestro tercer álbum?
"Estrella de Mar" es uno de los temas del disco, y con este título queríamos hacer referencia a un mar de sueños, al mundo interior.
"Sin ti no son nada", "Moriría por vos", "Te necesito"... ¿rebosabais de amor mientras componíais las canciones o es que sois muy románticos?

Nosotros tenemos una forma de ver la vida un poco extrema, por eso nuestras canciones te tocan el corazón, te lo rasgan. Eso es lo que nos sale a nosotros cuando hacemos música.
Con un estilo que une el pop y el rock, Amaral ha compuesto unas canciones muy melódicas y cercanas a la década de los 60...

A nosotros nos gusta mucho la música de los 60 y de los 70, escuchamos mucha música de esa época. De todas maneras, en el álbum hemos intentado unir este sonido de los 60 con sonidos más contemporáneos.
Vuestro anterior álbum, "Una pequeña parte del mundo", fue producido por Cameron Jenkins. Ahora habéis repetido...

Lo conocimos en un estudio de Málaga y tuvimos bastante buena onda con él. Luego él estuvo oyendo las maquetas y se interesó por lo que nosotros hacíamos. La verdad es que nosotros somos bastante perfeccionistas a la hora de trabajar en el estudio por lo que queríamos un tío que hiciese sonar nuestras ideas lo mejor posible y Cameron, como técnico de sonido, es muy bueno, con lo cual teníamos aseguradísimo un sonido bastante interesante. Esa es la razón por la que hemos hecho éste y el anterior disco con él.
Amaral tiene su estilo propio e inconfundible, pero... ¿qué diferencia a éste del anterior trabajo?

En este disco nos hemos abierto a algunos ritmos que nos parecían interesantes desde hace bastante tiempo, como la música de baile, que cada día nos gusta más. Es también un disco más físico que el anterior, lo hemos hecho para la mente, pero también para el cuerpo. Y quizá, en la manera de escribir también hemos evolucionado: hemos intentado decir más cosas con menos palabras. En general, te diríamos que somos un grupo inquieto, curioso, no nos gusta repetirnos, pensamos que nos quedan muchas cosas por decir y que no hay cosa más aburrida en un grupo que se repita a sí mismo.
Vuestra gira comenzó el 31 de mayo en Talavera de la Reina y termina el 18 de octubre en Jaén, ¿es una gira muy larga?

Va a ser una gira larga, bastante intensa. Vamos a recorrer toda la geografía española, para continuar después en América y, quizá, en otros países, aunque todavía estamos definiendo ese apartado. Pero sí, va a ser una gira larga y, además, está bastante organizada ya que contamos, por primera vez, con un estudio de grabación de gira, por lo que vamos a poder trabajar en el nuevo disco tranquilamente, en distintas ciudades y sintiéndonos como en casa, que es de lo que se trata.
¿Para cuando una gira por el continente americano?

De momento te podemos decir que la gente que trabaja con nosotros está mirando el tema y se está viendo la posibilidad de editar el disco fuera, pero no sólo el último. Nosotros estamos muy interesados, y no es la primera vez que tenemos contactos con el mundo americano. Sabemos que nuestra música se ha empezado a difundir en América por algunos canales independientes y por Internet.
¿Cuál es vuestro secreto para conectar con el público?

Nosotros siempre hemos tenido como ejemplo los grupos que van haciendo las cosas poco a poco y que evolucionan en cuanto a repercusión en el público. Es decir, en el primer disco vendimos poquito, en el segundo un poco más, pues rozamos las cien mil copias, y este tercero ya ves. Creemos que lo interesante es ir creciendo muy poco a poco, dando tiempo a asimilar las cosas, a que el público te conozca, a que todo el mundo se entere de que somos una banda real y no un montaje. Lo de las ventas está muy bien porque significa que el público se ha metido en tu mundo, que no has ido tú a buscarle y que, de alguna manera, te ha entendido y que tu música significa algo para la gente. Yo creo que eso es lo esencial por encima de las cifras de venta, que son frías. Pero secreto creemos que no hay ninguno. El secreto, quizá, es hacer lo que tu sientes, ser honesto contigo mismo, con las canciones que quieres escribir y luego, si gustan a la gente, pues perfecto.
Decís que no duraríais ni dos días en "Operación Triunfo". Fuera de la academia estáis arrasando...

En primer lugar, todos nuestros respetos hacia los participantes. Lo que pasa es que el tipo de cantantes que se buscan son cantantes moldeados, intérpretes. Y nosotros no pedemos estar en un sitio donde te dicen lo que tienes que cantar y como lo tienes que cantar. Además, nosotros no cantamos canciones de los demás a no ser que queramos, y nunca lo hemos hecho, salvo una versión de Cecilia en el segundo disco. Nosotros escribimos nuestra propia música, diseñamos nuestras propias portadas y producimos nuestros discos. No somos el típico cantante que llega al estudio un día, mete la voz y se va. Por eso decimos, no solo que no duraríamos dos días, sino que no pasaríamos ni el casting, aparte de que no nos presentaríamos a un casting así. Como filosofía de vida, aparte, a nosotros no nos gusta la competitividad, el mundo es lo suficientemente competitivo como para que la música también deba serlo.

 

 

"Nuestra música rompe con los esquemas tradicionales del rock"


Octubre 2002
Con tan sólo tres discos Amaral han pasado a ocupar un lugar de privilegio en la escena musical de nuestro país. Protagonistas del último concierto básico de 40 Principales, han vendido más de 300.000 copias de su último álbum, "Estrella de mar", y han ofrecido más de cien conciertos en apenas cinco meses. Con Eva y Juan hablamos sobre el dulce momento que vive la banda y sobre sus proyectos más inmediatos.
Por Jorge Oliva Álvarez / Bunbury News

P.- ¿Cómo os habéis sentido en el concierto de esta noche?
Eva.- Muy bien. La gente ha estado muy "caliente".

P.- Ya estás totalmente repuesta de esos problemillas de salud que te han dado algún quebradero de cabeza últimamente…
Eva.- Sí, estuve tres días ingresada en un hospital, pero bueno era una gastroenteritis. En realidad no era nada grave. Fue aparatoso pero nada más. Ya estoy bien.

P.- Y buena cura estar en Zaragoza.
Eva.- Sí, yo he estado toda la semana en Zaragoza, descansando con mi madre cuidándome ahí (risas). No me han tenido en todo el año en casa, así que me ha cuidado demasiado incluso.

P.- Habéis sido profetas en vuestra tierra aunque Juan es donostiarra. Ya solamente por esos baños de masas que os dais últimamente en Zaragoza, ¿te sientes también muy ligado a la ciudad?
Juan.- La verdad es que empezamos con el proyecto en Zaragoza y ya conocía la ciudad, y me siento maño realmente.

Zaragoza, punto de encuentro
P.- Haciendo memoria, ¿cómo surge el grupo? ¿Cuándo os conocéis, la oportunidad con Virgin…? De repente, Amaral surge como un "boom".
Eva.- En realidad cuando nos conocimos empezamos a tocar juntos casi como un juego, y teníamos grupos diferentes. Yo tocaba la batería y cantaba en uno, y él tocaba la guitarra en "Días de vino y rosas". Coincidimos un día en un estudio de grabación pequeñito en el que estaba grabando una maqueta con mi grupo, y Juan vino a meter unas guitarras, y desde ese momento empezamos a hacer música juntos pero sin plantearnos nada. Simplemente por divertirnos, y la verdad es que ahora también lo hacemos por divertirnos… (risas) Lo que pasa es que hay un montón de gente que viene a ver cómo disfrutamos encima del escenario.

P.- Esta maqueta a la que hacías referencia, ¿es en la que Bunbury te echó un cable o eso fue después?
Eva.- No, no. Esta maqueta era con mi grupo. Yo no conocía a Juan ni habíamos empezado a hacer las canciones que tocamos ahora. Era el principio de los principios. Juan.- Realmente era una especie de reacción contra un modelo demasiado "roquista" y quizás demasiado machista de ver la música, y demasiado estándar. Nosotros hacíamos música muy experimental. Muchas veces rompíamos incluso con el concepto de canción, simplemente por el placer de hacerlo. No queríamos ser estrellas del rock ni tener notoriedad. Creo que estábamos en la línea de muchas cosas que en aquella época surgieron. Una cierta manera de introducir sonidos ambientales en la música pop y una cierta manera de montar un proyecto anónimo, donde no hubiera papeles definidos y donde la gente pudiera entrar y salir y aportar. Era una actitud bastante "hippy" o muy libre…

P.- ¿Independiente, quizás?
Juan.- Yo no sé si llamarlo independiente porque es un término muy manido. También era una reacción contra esa escena independiente, que para mí es falsamente independiente, porque realmente era una moda y nosotros odiábamos las posturas de soy una estrella del rock, muy famoso y voy en limusina, pero es que también odiábamos las modas. Queríamos ser un grupo completamente distinto y, sobre todo, hacer lo que sentíamos. Y la verdad es creo que seguimos con esa filosofía.


P.- Estábamos hablando de la escena de Zaragoza en la época en que nace el grupo, y tu etapa en "Días de vino y rosas". ¿Qué recuerdos tienes de esa época?
Juan.- Creo que fue una época en la que hubo muchas propuestas muy interesantes en Zaragoza que nunca salieron a la luz. La recuerdo como un tiempo de mucha frustración, porque había bandas increíbles. Estaban, por ejemplo, "Lágrimas de mermelada" que eran mucho mejores que los Strokes, que eran herederos de la Velvet Underground con unas letras increíbles, y había muchos grupos que nunca salieron a la luz. Quizás de Zaragoza se conoció la parte más populista y comercial, pero la ciudad en aquella época era un hervidero.

P.- Eva en una entrevista decía de Jesús López, de "Lágrimas de mermelada", que era uno de los mejores compositores que había conocido.
Juan.- Probablemente uno de los mejores compositores que ha habido.
Eva.- Tiene unas canciones que son increíbles y que me encantarían que estuvieran al alcance de mucha gente que las pudiera escuchar, porque es una maravilla.

P.- Una de las sorpresas de la escena de Zaragoza es que con grupos tan diferentes, habéis colaborado mucho entre vosotros. Juan con Niños del Brasil, Eva con Bunbury, con John Landis Fans…
Juan.- Es que en realidad no hay una escena. No hay un sonido. Realmente es una ciudad muy individualista en la que cada uno tiene su carácter.
Eva.- Yo recuerdo que cuando surgía un grupo había mucho recelo. Siempre ha habido ese rollo individualista, pero luego la gente en cuanto se conocía, hacía buenas migas y surgían las colaboraciones más insospechadas. Entre gente que piensas que jamás podría mezclarse. Yo creo que cuando existen estas cosas de competencias y malos rollos, muchas veces es por falta de comunicación.

P.- Lo que ha sido muy habitual en Zaragoza ha sido lo de estar en varias bandas a la vez, quizás hasta que con una se daba en la diana…
Eva.- Yo tenía dos grupos. En "Bandera blanca" tocaba la batería y en otro cantaba y componía. Pero no creo que la gente lo haga por ver con cuál puede dar en la diana, es más por desarrollarte como músico, ir aprendiendo… En mi caso, tenía papeles muy diferentes en cada grupo y entonces me gustaba.

P.- Hablando de ese "colegueo" que había y que hay en la escena zaragozana, los conciertos de homenaje a Elvis fueron como el ejemplo notorio de esa especial relación entre los músicos. Yo la primera vez que oí hablar de ti (Eva) fue a raíz de escuchar uno de ellos y descubrir tu versión del "Crawfish" de Elvis, que creo que nos lo hemos terminado bajando todos de Internet.
Eva.- ¡Hasta yo me lo he bajado de Internet! (risas)

P.- ¿Y esos conciertos tenéis pensado volver a hacerlos tan queridos por la gente?
Eva.- No lo sé, pero estaba muy bien porque era una oportunidad para descubrir músicos a los que quizás no hubiéramos conocido nunca. Gonso, por ejemplo, el contrabajista rocabilly era impresionante. Era una forma de conocerlos distinta a si vas a un concierto y luego te plantear acercarte, que no lo haces por miedo o por lo que sea.


Vuelta a escenarios más íntimos
P.- Tal vez también lo bueno de esos conciertos era la cercanía con el público, la misma que teníais en vuestros comienzos. Después de estos baños de masas que os estáis dando en la gira "Estrella de mar", ¿habéis pensado en volver a hacer conciertos más íntimos, tal vez en teatros?
Eva.- Me alegro de que me hagas esa pregunta (risas), porque me viene muy bien para adelantar que el año próximo haremos una gira de teatros.

P.- ¿En plan acústico?
Juan.- Más acústico, no. Va a ser más salvaje.
Eva.- Muchas veces es bonito contraponer la seriedad y lo elegante de un teatro con el rocanrol.

P.- En América se hace mucho más que España, y menos mal que está cambiando la mentalidad en ese sentido y que el rock se está acercando más a los teatros…
Eva.- Igual que se está acercando el rock a la gente porque estaba bastante apartado. Hubo épocas en las que se tenía más presente y últimamente estaba bastante abandonado.

P.- El grupo es obvio que se ha "roquerizado" pero os mantenéis abiertos a distintas influencias como en "Estrella de mar" con el acercamiento al dance o en "¿Qué será?" con esos guiños al mestizaje de Manu Chao…
Juan.- Yo creo que es más un reflejo de nuestra pasión por los Clash, porque yo creo que "Sandinista!" es como una biblia. Es un disco en el que ves a un grupo rompiendo con los esquemas tradicionales del rock and roll, y al mismo tiempo con una actitud muy potente. Nosotros cada día estamos más influenciados por la música muy física como el reggae, también porque son unos ritmos muy ricos que te permiten utilizar el castellano muy bien. Y yo creo que el punto en el que nosotros lo descubrimos fue en los Clash, que todavía siguen sonando muy actuales.

P.- El punto de inflexión del grupo tiene mucho que ver con el encuentro con Cameron Jenkins, productor de vuestros dos últimos trabajos, y responsable del sonido que al final ha ido explorando el grupo.
Juan.- Es verdad.
Eva.- Sobre todo en la calidad del sonido.

P.- ¿Y grabar en Londres?
Eva.- Yo no creo que haya influido tanto el hecho de grabar en Londres como las manos que manejaron los controles del estudio. Conocimos a Cameron en una grabación en "El Cortijo" en Málaga, y yo recuerdo aquella noche que empezamos a hablar de música, me puso una maqueta de su grupo en Londres… Él se quedó entusiasmado con mi voz y entonces quedamos en que yo le mandaría canciones de Amaral para que las escuchara y nos diera su opinión. Desde ese día tuvimos la sensación de que era la persona que andábamos buscando. Alguien que no fuera productor con mayúsculas sino una persona que entrara a formar parte de un equipo para grabar nuestro disco, porque nosotros tenemos las ideas demasiado claras como para ponernos en manos de un productor consagrado. Tenemos nuestro propio estudio casero en el que maquetamos las canciones, preparamos la mayor parte de los arreglos… Entonces necesitamos a alguien que nos dé la opinión desde fuera pero respetando lo que es Amaral.

Ideas para el nuevo disco
P.- ¿Tenéis ya en mente el próximo disco?
Eva.- Tenemos muchas ideas, muchas canciones, letras… Pero no hemos tenido tiempo para maquetarlas. Tenemos por ahí grabado un trocito en el teléfono, otro en la grabadora, una letra escrita en una servilleta…

P.- ¿Esos golpes de inspiración son tu forma de escribir?
Eva.- Se puede decir que sí. Hubo un día que fue muy gracioso porque estábamos en un hotel, yo estaba intentando dormir la siesta y le oí a él haciendo una canción, y así entre sueños me decía: "¡Ve a este acorde!". (risas) Al final terminé pasando a la habitación para decírselo. Es un ejemplo de que cualquier momento es bueno para hacer una canción.

P.- ¿O sea que lo de fijaros un horario "funcionarial" como hizo Nick Cave en su último disco para componer no os va?
Eva.- Pues no, no nos hemos puesto aún un horario de este tipo.

Colaboraciones con otros músicos
P.- Habéis hecho una versión de "La noche que la luna salió tarde" de 091. ¿Qué relación os une con el grupo?
Juan.- La relación que tenemos es ninguna. Es de fans. Personal, conocemos un poco al bajista. Una vez lo conocimos, pero no tenemos contacto con ellos. Es una manera humilde de decir que había una banda que se merecería mucho más.

P.- ¿Y qué os parece la carrera en solitario de Lapido?
Eva.- Yo estuve viéndole hace tres años en "El Sol" en Madrid. Me gustó muchísimo y me parece un gran compositor.

P.- Hablamos de otro músico que ha hablado maravillas de vosotros, Bunbury. En el 96 ya dijo que ibáis a dar mucho de hablar y calificó la voz de Eva como una de las más importantes del país. ¿Cómo os sentís cuando os llegan comentarios de este tipo?
Juan.- Es muy de agradecer que hablen bien de ti, sobre todo en una época en la que nosotros éramos un grupo muy desconocido. Es importante. Para nosotros todas las opiniones buenas y malas que hemos recogido son interesantes, porque al final lo que cuenta es que hablen de uno. No de nosotros como personas, porque nos gusta mantener el anonimato en la medida de lo posible, pero sí que nos gusta que nuestra música nos preceda. Nos encanta la actitud de bandas como Joy Division o New Order, que se alejan un poco de la música para intentar que el personaje no se coma al sonido. Es importante que hablen bien de ti. Estamos muy agradecidos porque hay gente de generaciones pasadas que ha puesto sus ojos en el grupo. El otro día nos decían que Manolo García también había dicho cosas bonitas de nosotros, el mismo Álvaro Urquijo, de Los Secretos… Yo creo que gente de diferentes estilos y que nos han calado de distinta forma está diciendo cosas buenas sobre el grupo, y es importante. En el caso de Álvaro y Los Secretos es impresionante, porque dices: ¿qué hago yo aquí tocando una canción que para nosotros ha significado mucho?

"Estrella de mar", la gira del éxito
P.- En medio de esta gira habéis hecho un hueco para hacer uno de los conciertos básicos de 40 Principales. ¿Qué supone para vosotros actuar en un marco tan espectacular como el del Círculo de Bellas Artes ante un público más reducido?
Juan.- Antes de nada queremos disculparnos porque estaba programado inicialmente para el 9, pero preferíamos esperar a que Eva estuviera totalmente restablecida. Yo creo que para una ocasión tan especial no podíamos ir con dudas y hay que agradecer que nos hayan dado la posibilidad de aplazarlo. Vamos a hacer una selección del último disco, sobre todo, porque son canciones que me gusta imaginármelas en ese marco y que puede ser un buen anticipo de la gira de teatros que comentábamos. Es un marco increíble. Lo último que vi allí fue a los Red Hot Chili Peppers y fue muy bonito.

P.- A mediados de octubre estaréis por México en la gira "Rock en Ñ". ¿Qué expectativas tenéis allí?
Eva.- Pues tenemos muchas ganas porque el año pasado por los atentados del 11-S al final no pudimos ir. Tenemos mucho contacto con la gente vía Internet, sabemos que se habla del grupo, que hay interés… Y yo creo que va a estar muy bien, además el público es muy cálido y pienso que puede conectar muy bien con el grupo.

P.- También lanzáis una edición especial de "Estrella de mar".
Eva.- Así es. Se publica a mediados de octubre e incluirá un DVD con los vídeos y las versiones de los temas que hemos grabado en inglés, francés e italiano. Luego haremos alguna cosita por Europa, descansaremos y volveremos a hacer conciertos en España en teatros.

 

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