Entrevistas
Entrevista
a Amaral
Desde 1997,
Eva Amaral y Juan Aguirre comenzaron una trayectoria artística
imparable con el grupo Amaral, formando parte del incipiente pop
español de los 90. Tras el éxito alcanzado en sus
dos últimos discos, ya preparan el tercero, además
de lo que más gloria ha dado a Amaral, sus conciertos,
donde destaca el "feeling" de la voz de Eva, sus canciones
llenas de fuerza y sensibilidad y la habilidad de Juan Aguirre
con la guitarra.
ÓSCAR
GRIFOLL / UNO CONTENIDOS
¿Qué hay antes de Amaral?
Hasta 1997, Eva y yo éramos dos jóvenes cualquiera
de un barrio de Zaragoza. Teníamos nuestros respectivos
grupos. Siempre habíamos estado dándole vueltas
a esto de la música porque nos gusta a los dos desde pequeños.
Un día nos conocimos y empezamos a tocar juntos y vimos
que las cosas que nos salían nos gustaban, empezamos a
tocar en directo y, bueno, así hasta ahora, hasta conseguir
grabar dos discos.
¿Cuando estabais por separado tocabais una música
parecida o era algo completamente distinto?
Teníamos
proyectos distintos, tanto Eva como yo, y en aquella época
tocábamos, un poco, lo que nos salía. Tampoco nos
parábamos a pensar mucho la música que hacíamos,
porque, al fin y al cabo, la música acaba siendo un medio
de expresión.
Desde 1997, cuando ya empezasteis como Amaral, ¿todo ha
sido demasiado rápido?, ¿hubieras preferido que
fuera más lento?
Yo creo que
para nosotros ha sido tal y como lo habíamos imaginado,
porque hicimos un disco, que llegó a poca gente y el siguiente
ha sido el más mayoritario. Además, antes de llegar
a los discos ya habíamos tocado mucho en directo, con lo
cual, teníamos la experiencia de haber empezado desde abajo.
Yo creo que hemos seguido el ciclo normal que teníamos
que seguir y esperemos que siga así. A nosotros, los grupos
que nos gustan son grupos que tienen muchos discos a lo largo
de su carrera, que han tenido una evolución progresiva.
Supongo que será el sueño de todo bajista.
Claro, nosotros,
sobre todo, somos unos principiantes. Estamos empezando y bueno,
la verdad es que somos un grupo muy joven todavía.
¿Crees que habéis llegado en el momento perfecto?
Creo que no
somos nosotros los mejores para responder a esa pregunta.
¿No os da un poco de vértigo lo rápido que
habéis llegado al éxito?
No, no, no
nos da miedo y además, no llevamos poco tiempo. Llevamos
poco tiempo como Amaral. Nosotros ya veníamos tocando desde
hacía mucho tiempo y no nos da miedo el éxito. Realmente
hacemos lo que nos gusta, hacemos la música que nos sale
y pensamos que lo primero es la música y después
nuestra condición de grupo conocido. Haríamos la
misma música fuésemos conocidos o no.
¿Cómo veis, desde dentro, vuestros directos?
Nosotros intentamos
hacer en directo lo que sentimos y sin preparar nada. No nos gustan
los espectáculos de circo con fuegos artificiales. Cuando
ves Amaral ves a cinco personas tocando en el escenario como si
nos fuera la vida en ello porque el rock tiene que ser así,
tiene que ser comunicación y entrega. Tiene que ser un
testimonio de energía y electricidad.
Vuestros conciertos son un tanto íntimos
No, yo creo
que íntimos no. Yo creo que son una fiesta en la que caben
muchas cosas. Tenemos momentos íntimos pero también
momentos de auténtica euforia y de saltar, gritar y bailar
como locos y a nosotros nos gusta que nuestros conciertos tengan
de todo, y si pudiéramos coger a todo el público
y meterlo en el escenario con nosotros sería ideal, lo
que pasa es que, desgraciadamente, por problemas técnicos
no puede ser.
Hacéis unas letras muy poéticas, ¿cómo
os inspiráis?
Bueno, si
tú quieres pensar que son letras poéticas puedes
hacerlo, pero yo creo que nuestras letras intentan hablar con
un lenguaje normal de las cosas que puede sentir todo el mundo.
Yo creo que la poesía está más pendiente
de las palabras mismas, mientras que, en la canción, estás
también pendiente de la melodía. Para nosotros,
melodía y letras tienen que ir unidas y es un género
distinto a la poesía. Intentamos hablar de emociones fuertes
porque la música que nos gusta es música de emociones
fuertes y sentimientos fuertes. Si tú me dices que hagamos
una canción del verano, superficial, sin nada de contenido,
te diríamos que no somos los más adecuados para
hacerla.
Con vosotros han colaborado gente como Chucho y Álvaro
Urquijo, ¿cómo han sido esas colaboraciones?
Pues ha sido
un honor contar con ellos, porque cada uno, en su estilo, son
gente que nos estimula y que han hecho cosas muy importantes para
la música de este país. Fernando Alfaro, líder,
cantante y compositor de Chucho tiene una trayectoria con muy
buenas canciones y Álvaro Urquijo, líder de Los
Secretos, tiene una carrera solídisima y creo que ambos
son puntos de referencia de la música rock española.
Cuando los invitamos, tanto a uno como a otro, fue una manera
de rendir homenaje a la gente que nos ha precedido haciendo este
tipo de cosas y a la gente que se ha tomado la molestia de hacer
rock en español en serio. Ese es el sentimiento que teníamos
cuando les invitamos.
Supongo que cuando hacéis invitaciones es una forma de
enriqueceros mutuamente ¿no?
Sí,
la verdad es que estamos bastante abiertos porque no hay cosa
más divertida que tocar con otros músicos.
Otra característica importante de este disco ha sido trabajar
con un productor como Cameron Jenkins.
Cameron Jenkins
es más bien un ingeniero con un buen concepto del sonido,
o sea que es capaz de grabar una guitarra o una voz y que suenen
muy bien, pero fundamentalmente nosotros queríamos una
persona que estuviera al servicio de nuestras ideas y de nuestras
canciones. Tanto Eva como yo, para bien o para mal, somos muy
cabezotas y tenemos muy claro el tipo de disco que queremos hacer
y, desde luego, fue un acierto contar con una persona con tanta
experiencia que tiene esas dos cosas y ha trabajado con verdaderos
mitos de la música.
Ha habido una parte importante de publicidad en este disco, ¿piensas
que demasiada?
Yo creo que
hoy en día la publicidad está por todas partes y,
a veces, detrás de la publicidad no hay nada, hay cosas
completamente vacías. Desgraciadamente, yo creo que vivimos
en un mundo demasiado influenciado por la publicidad y por el
marketing y nosotros no vivimos en una burbuja al margen y nuestro
disco, como todos, ha sido promocionado por una compañía.
Nuestro trabajo empieza con la grabación del disco y termina
tocando en directo, pero, por en medio, hay un trabajo que es
el de darlo a conocer a la gente y ese no es nuestra función.
Digamos que cuando un grupo entrega su disco a la compañía
se lo da terminado tal como nosotros, en este caso, lo hemos imaginado
y luego son ellos quienes lo dan a conocer a los medios. Yo pienso
que es bueno que se desligue el papel del grupo de la parte promocional
porque quien compone tiene que mantenerse en el lado creativo,
en el mundo de componer y de probar caminos nuevos. Pero, hay
que tener en cuenta que nosotros tampoco vendemos el alma a una
compañía de discos.
También ha habido casos en los que una compañía
de discos ha hecho una promoción excesiva y ha perjudicado
el lanzamiento de un disco.
Bueno, nosotros,
lo que sí hemos hecho es seguir siendo nosotros mismos
y eso, en concierto, hace que la gente tenga de ti una imagen
mucho más real, que vean las personalidades de Eva y la
mía y que no haya ni trampa ni cartón. Obviamente,
vivimos en un mundo de Internet, televisión, radio y todo
eso, pero, a nosotros, lo que nos gusta es tocar.
¿Cómo os reciben en América?
En América
sólo hemos tocado en EEUU, en Nueva York concretamente
y fue una fiesta. Fueron dos conciertos y fue maravilloso. Hubo
una sintonía completa entre el público y nosotros.
Fue una bonita experiencia.
¿Os lo esperabais?
La verdad
es que no sabíamos muy bien a dónde íbamos,
porque nunca habíamos estado allí. Creo que íbamos
con una mezcla de muchas ganas y de curiosidad.
Cada vez hay menos fronteras...
Eso es lo
que desearíamos que hubiera, menos fronteras, tanto musicales
como mentales y que la gente viera que tenemos muchos más
puntos de encuentro entre los diferentes países y culturas
que puntos de diferencia. Creo que si camináramos en este
sentido no pasarían cosas como las que están ocurriendo
en el mundo. No sé hasta qué punto la música
es un método de eliminar fronteras porque a veces uno se
pone pesimista, pero, bueno, estaría bien pensar que es
contribuir a derribar un poco las fronteras.
¿La música es una filosofía o un trabajo?
La música
es una maravillosa manera de expresar los sentimientos, de dar
tu visión del mundo, de entregarte a la gente y una manera
de sentirte tú mismo bien. Hay música que a mí
me ha cambiado el estado de ánimo. Dedicarte a esto, en
cierto modo, y sin que pueda resultar pedante, es un estilo de
vida. Si te gusta tocar, te gusta viajar, te gusta expresarte...
yo creo que el rock te puede enriquecer muchísimo. Es una
forma de dar al público emociones tuyas y recibirlas al
mismo tiempo.
En televisión, cuando hacéis un play-back, ¿no
os resulta frío?
A nosotros
nos gustaría tocar en directo siempre, pero tampoco puedes
adoptar una postura prepotente exigiendo a la televisión.
Hay que ser un poco humilde y aceptar las condiciones que te ponen
y hay veces que no te queda otro remedio. Puedes cerrar los ojos
y creer que estás tocando en directo, pero no tiene nada
que ver con un directo real. Yo creo que le pasa a todo el mundo
y al que no le pasa miente o no es un buen músico.
Entrevista
a Amaral
Eva Amaral
y Juan Aguirre, Amaral, acaban de recibir su primer Disco de Platino
de la mano de Lenny Kravitz. "Estrella de Mar" solo
lleva cuatro meses en el mercado, pero el público ha congeniado
mejor que nunca con su estilo rockero y sus melodías, que
en este álbum suenan más directas, emocionantes
y pegadizas que nunca. Amaral se considera un grupo curioso e
inquieto y eso lo vemos en "Estrella de Mar": Eva y
Juan se han abierto a nuevos ritmos como la música de baile
y, con el estilo rock que le caracteriza, han compuesto melodías
muy cercanas a la década de los 60.
ISOLINA ESPINOSA
/ UNO CONTENIDOS
¿Por qué habéis llamado "Estrella de
Mar" a vuestro tercer álbum?
"Estrella de Mar" es uno de los temas del disco, y con
este título queríamos hacer referencia a un mar
de sueños, al mundo interior.
"Sin ti no son nada", "Moriría por vos",
"Te necesito"... ¿rebosabais de amor mientras
componíais las canciones o es que sois muy románticos?
Nosotros tenemos
una forma de ver la vida un poco extrema, por eso nuestras canciones
te tocan el corazón, te lo rasgan. Eso es lo que nos sale
a nosotros cuando hacemos música.
Con un estilo que une el pop y el rock, Amaral ha compuesto unas
canciones muy melódicas y cercanas a la década de
los 60...
A nosotros
nos gusta mucho la música de los 60 y de los 70, escuchamos
mucha música de esa época. De todas maneras, en
el álbum hemos intentado unir este sonido de los 60 con
sonidos más contemporáneos.
Vuestro anterior álbum, "Una pequeña parte
del mundo", fue producido por Cameron Jenkins. Ahora habéis
repetido...
Lo conocimos
en un estudio de Málaga y tuvimos bastante buena onda con
él. Luego él estuvo oyendo las maquetas y se interesó
por lo que nosotros hacíamos. La verdad es que nosotros
somos bastante perfeccionistas a la hora de trabajar en el estudio
por lo que queríamos un tío que hiciese sonar nuestras
ideas lo mejor posible y Cameron, como técnico de sonido,
es muy bueno, con lo cual teníamos aseguradísimo
un sonido bastante interesante. Esa es la razón por la
que hemos hecho éste y el anterior disco con él.
Amaral tiene su estilo propio e inconfundible, pero... ¿qué
diferencia a éste del anterior trabajo?
En este disco
nos hemos abierto a algunos ritmos que nos parecían interesantes
desde hace bastante tiempo, como la música de baile, que
cada día nos gusta más. Es también un disco
más físico que el anterior, lo hemos hecho para
la mente, pero también para el cuerpo. Y quizá,
en la manera de escribir también hemos evolucionado: hemos
intentado decir más cosas con menos palabras. En general,
te diríamos que somos un grupo inquieto, curioso, no nos
gusta repetirnos, pensamos que nos quedan muchas cosas por decir
y que no hay cosa más aburrida en un grupo que se repita
a sí mismo.
Vuestra gira comenzó el 31 de mayo en Talavera de la Reina
y termina el 18 de octubre en Jaén, ¿es una gira
muy larga?
Va a ser una
gira larga, bastante intensa. Vamos a recorrer toda la geografía
española, para continuar después en América
y, quizá, en otros países, aunque todavía
estamos definiendo ese apartado. Pero sí, va a ser una
gira larga y, además, está bastante organizada ya
que contamos, por primera vez, con un estudio de grabación
de gira, por lo que vamos a poder trabajar en el nuevo disco tranquilamente,
en distintas ciudades y sintiéndonos como en casa, que
es de lo que se trata.
¿Para cuando una gira por el continente americano?
De momento
te podemos decir que la gente que trabaja con nosotros está
mirando el tema y se está viendo la posibilidad de editar
el disco fuera, pero no sólo el último. Nosotros
estamos muy interesados, y no es la primera vez que tenemos contactos
con el mundo americano. Sabemos que nuestra música se ha
empezado a difundir en América por algunos canales independientes
y por Internet.
¿Cuál es vuestro secreto para conectar con el público?
Nosotros siempre
hemos tenido como ejemplo los grupos que van haciendo las cosas
poco a poco y que evolucionan en cuanto a repercusión en
el público. Es decir, en el primer disco vendimos poquito,
en el segundo un poco más, pues rozamos las cien mil copias,
y este tercero ya ves. Creemos que lo interesante es ir creciendo
muy poco a poco, dando tiempo a asimilar las cosas, a que el público
te conozca, a que todo el mundo se entere de que somos una banda
real y no un montaje. Lo de las ventas está muy bien porque
significa que el público se ha metido en tu mundo, que
no has ido tú a buscarle y que, de alguna manera, te ha
entendido y que tu música significa algo para la gente.
Yo creo que eso es lo esencial por encima de las cifras de venta,
que son frías. Pero secreto creemos que no hay ninguno.
El secreto, quizá, es hacer lo que tu sientes, ser honesto
contigo mismo, con las canciones que quieres escribir y luego,
si gustan a la gente, pues perfecto.
Decís que no duraríais ni dos días en "Operación
Triunfo". Fuera de la academia estáis arrasando...
En primer
lugar, todos nuestros respetos hacia los participantes. Lo que
pasa es que el tipo de cantantes que se buscan son cantantes moldeados,
intérpretes. Y nosotros no pedemos estar en un sitio donde
te dicen lo que tienes que cantar y como lo tienes que cantar.
Además, nosotros no cantamos canciones de los demás
a no ser que queramos, y nunca lo hemos hecho, salvo una versión
de Cecilia en el segundo disco. Nosotros escribimos nuestra propia
música, diseñamos nuestras propias portadas y producimos
nuestros discos. No somos el típico cantante que llega
al estudio un día, mete la voz y se va. Por eso decimos,
no solo que no duraríamos dos días, sino que no
pasaríamos ni el casting, aparte de que no nos presentaríamos
a un casting así. Como filosofía de vida, aparte,
a nosotros no nos gusta la competitividad, el mundo es lo suficientemente
competitivo como para que la música también deba
serlo.
"Nuestra
música rompe con los esquemas tradicionales del rock"
Octubre 2002
Con tan sólo tres discos Amaral han pasado a ocupar un
lugar de privilegio en la escena musical de nuestro país.
Protagonistas del último concierto básico de 40
Principales, han vendido más de 300.000 copias de su último
álbum, "Estrella de mar", y han ofrecido más
de cien conciertos en apenas cinco meses. Con Eva y Juan hablamos
sobre el dulce momento que vive la banda y sobre sus proyectos
más inmediatos.
Por Jorge Oliva Álvarez / Bunbury News
P.- ¿Cómo os habéis sentido en el concierto
de esta noche?
Eva.- Muy bien. La gente ha estado muy "caliente".
P.- Ya estás
totalmente repuesta de esos problemillas de salud que te han dado
algún quebradero de cabeza últimamente…
Eva.- Sí, estuve tres días ingresada en un hospital,
pero bueno era una gastroenteritis. En realidad no era nada grave.
Fue aparatoso pero nada más. Ya estoy bien.
P.- Y buena
cura estar en Zaragoza.
Eva.- Sí, yo he estado toda la semana en Zaragoza, descansando
con mi madre cuidándome ahí (risas). No me han tenido
en todo el año en casa, así que me ha cuidado demasiado
incluso.
P.- Habéis
sido profetas en vuestra tierra aunque Juan es donostiarra. Ya
solamente por esos baños de masas que os dais últimamente
en Zaragoza, ¿te sientes también muy ligado a la
ciudad?
Juan.- La verdad es que empezamos con el proyecto en Zaragoza
y ya conocía la ciudad, y me siento maño realmente.
Zaragoza,
punto de encuentro
P.- Haciendo memoria, ¿cómo surge el grupo? ¿Cuándo
os conocéis, la oportunidad con Virgin…? De repente,
Amaral surge como un "boom".
Eva.- En realidad cuando nos conocimos empezamos a tocar juntos
casi como un juego, y teníamos grupos diferentes. Yo tocaba
la batería y cantaba en uno, y él tocaba la guitarra
en "Días de vino y rosas". Coincidimos un día
en un estudio de grabación pequeñito en el que estaba
grabando una maqueta con mi grupo, y Juan vino a meter unas guitarras,
y desde ese momento empezamos a hacer música juntos pero
sin plantearnos nada. Simplemente por divertirnos, y la verdad
es que ahora también lo hacemos por divertirnos…
(risas) Lo que pasa es que hay un montón de gente que viene
a ver cómo disfrutamos encima del escenario.
P.- Esta maqueta
a la que hacías referencia, ¿es en la que Bunbury
te echó un cable o eso fue después?
Eva.- No, no. Esta maqueta era con mi grupo. Yo no conocía
a Juan ni habíamos empezado a hacer las canciones que tocamos
ahora. Era el principio de los principios. Juan.- Realmente era
una especie de reacción contra un modelo demasiado "roquista"
y quizás demasiado machista de ver la música, y
demasiado estándar. Nosotros hacíamos música
muy experimental. Muchas veces rompíamos incluso con el
concepto de canción, simplemente por el placer de hacerlo.
No queríamos ser estrellas del rock ni tener notoriedad.
Creo que estábamos en la línea de muchas cosas que
en aquella época surgieron. Una cierta manera de introducir
sonidos ambientales en la música pop y una cierta manera
de montar un proyecto anónimo, donde no hubiera papeles
definidos y donde la gente pudiera entrar y salir y aportar. Era
una actitud bastante "hippy" o muy libre…
P.- ¿Independiente,
quizás?
Juan.- Yo no sé si llamarlo independiente porque es un
término muy manido. También era una reacción
contra esa escena independiente, que para mí es falsamente
independiente, porque realmente era una moda y nosotros odiábamos
las posturas de soy una estrella del rock, muy famoso y voy en
limusina, pero es que también odiábamos las modas.
Queríamos ser un grupo completamente distinto y, sobre
todo, hacer lo que sentíamos. Y la verdad es creo que seguimos
con esa filosofía.
P.- Estábamos hablando de la escena de Zaragoza en la época
en que nace el grupo, y tu etapa en "Días de vino
y rosas". ¿Qué recuerdos tienes de esa época?
Juan.- Creo que fue una época en la que hubo muchas propuestas
muy interesantes en Zaragoza que nunca salieron a la luz. La recuerdo
como un tiempo de mucha frustración, porque había
bandas increíbles. Estaban, por ejemplo, "Lágrimas
de mermelada" que eran mucho mejores que los Strokes, que
eran herederos de la Velvet Underground con unas letras increíbles,
y había muchos grupos que nunca salieron a la luz. Quizás
de Zaragoza se conoció la parte más populista y
comercial, pero la ciudad en aquella época era un hervidero.
P.- Eva en
una entrevista decía de Jesús López, de "Lágrimas
de mermelada", que era uno de los mejores compositores que
había conocido.
Juan.- Probablemente uno de los mejores compositores que ha habido.
Eva.- Tiene unas canciones que son increíbles y que me
encantarían que estuvieran al alcance de mucha gente que
las pudiera escuchar, porque es una maravilla.
P.- Una de
las sorpresas de la escena de Zaragoza es que con grupos tan diferentes,
habéis colaborado mucho entre vosotros. Juan con Niños
del Brasil, Eva con Bunbury, con John Landis Fans…
Juan.- Es que en realidad no hay una escena. No hay un sonido.
Realmente es una ciudad muy individualista en la que cada uno
tiene su carácter.
Eva.- Yo recuerdo que cuando surgía un grupo había
mucho recelo. Siempre ha habido ese rollo individualista, pero
luego la gente en cuanto se conocía, hacía buenas
migas y surgían las colaboraciones más insospechadas.
Entre gente que piensas que jamás podría mezclarse.
Yo creo que cuando existen estas cosas de competencias y malos
rollos, muchas veces es por falta de comunicación.
P.- Lo que
ha sido muy habitual en Zaragoza ha sido lo de estar en varias
bandas a la vez, quizás hasta que con una se daba en la
diana…
Eva.- Yo tenía dos grupos. En "Bandera blanca"
tocaba la batería y en otro cantaba y componía.
Pero no creo que la gente lo haga por ver con cuál puede
dar en la diana, es más por desarrollarte como músico,
ir aprendiendo… En mi caso, tenía papeles muy diferentes
en cada grupo y entonces me gustaba.
P.- Hablando
de ese "colegueo" que había y que hay en la escena
zaragozana, los conciertos de homenaje a Elvis fueron como el
ejemplo notorio de esa especial relación entre los músicos.
Yo la primera vez que oí hablar de ti (Eva) fue a raíz
de escuchar uno de ellos y descubrir tu versión del "Crawfish"
de Elvis, que creo que nos lo hemos terminado bajando todos de
Internet.
Eva.- ¡Hasta yo me lo he bajado de Internet! (risas)
P.- ¿Y
esos conciertos tenéis pensado volver a hacerlos tan queridos
por la gente?
Eva.- No lo sé, pero estaba muy bien porque era una oportunidad
para descubrir músicos a los que quizás no hubiéramos
conocido nunca. Gonso, por ejemplo, el contrabajista rocabilly
era impresionante. Era una forma de conocerlos distinta a si vas
a un concierto y luego te plantear acercarte, que no lo haces
por miedo o por lo que sea.
Vuelta a escenarios más íntimos
P.- Tal vez también lo bueno de esos conciertos era la
cercanía con el público, la misma que teníais
en vuestros comienzos. Después de estos baños de
masas que os estáis dando en la gira "Estrella de
mar", ¿habéis pensado en volver a hacer conciertos
más íntimos, tal vez en teatros?
Eva.- Me alegro de que me hagas esa pregunta (risas), porque me
viene muy bien para adelantar que el año próximo
haremos una gira de teatros.
P.- ¿En
plan acústico?
Juan.- Más acústico, no. Va a ser más salvaje.
Eva.- Muchas veces es bonito contraponer la seriedad y lo elegante
de un teatro con el rocanrol.
P.- En América
se hace mucho más que España, y menos mal que está
cambiando la mentalidad en ese sentido y que el rock se está
acercando más a los teatros…
Eva.- Igual que se está acercando el rock a la gente porque
estaba bastante apartado. Hubo épocas en las que se tenía
más presente y últimamente estaba bastante abandonado.
P.- El grupo
es obvio que se ha "roquerizado" pero os mantenéis
abiertos a distintas influencias como en "Estrella de mar"
con el acercamiento al dance o en "¿Qué será?"
con esos guiños al mestizaje de Manu Chao…
Juan.- Yo creo que es más un reflejo de nuestra pasión
por los Clash, porque yo creo que "Sandinista!" es como
una biblia. Es un disco en el que ves a un grupo rompiendo con
los esquemas tradicionales del rock and roll, y al mismo tiempo
con una actitud muy potente. Nosotros cada día estamos
más influenciados por la música muy física
como el reggae, también porque son unos ritmos muy ricos
que te permiten utilizar el castellano muy bien. Y yo creo que
el punto en el que nosotros lo descubrimos fue en los Clash, que
todavía siguen sonando muy actuales.
P.- El punto
de inflexión del grupo tiene mucho que ver con el encuentro
con Cameron Jenkins, productor de vuestros dos últimos
trabajos, y responsable del sonido que al final ha ido explorando
el grupo.
Juan.- Es verdad.
Eva.- Sobre todo en la calidad del sonido.
P.- ¿Y
grabar en Londres?
Eva.- Yo no creo que haya influido tanto el hecho de grabar en
Londres como las manos que manejaron los controles del estudio.
Conocimos a Cameron en una grabación en "El Cortijo"
en Málaga, y yo recuerdo aquella noche que empezamos a
hablar de música, me puso una maqueta de su grupo en Londres…
Él se quedó entusiasmado con mi voz y entonces quedamos
en que yo le mandaría canciones de Amaral para que las
escuchara y nos diera su opinión. Desde ese día
tuvimos la sensación de que era la persona que andábamos
buscando. Alguien que no fuera productor con mayúsculas
sino una persona que entrara a formar parte de un equipo para
grabar nuestro disco, porque nosotros tenemos las ideas demasiado
claras como para ponernos en manos de un productor consagrado.
Tenemos nuestro propio estudio casero en el que maquetamos las
canciones, preparamos la mayor parte de los arreglos… Entonces
necesitamos a alguien que nos dé la opinión desde
fuera pero respetando lo que es Amaral.
Ideas para
el nuevo disco
P.- ¿Tenéis ya en mente el próximo disco?
Eva.- Tenemos muchas ideas, muchas canciones, letras… Pero
no hemos tenido tiempo para maquetarlas. Tenemos por ahí
grabado un trocito en el teléfono, otro en la grabadora,
una letra escrita en una servilleta…
P.- ¿Esos
golpes de inspiración son tu forma de escribir?
Eva.- Se puede decir que sí. Hubo un día que fue
muy gracioso porque estábamos en un hotel, yo estaba intentando
dormir la siesta y le oí a él haciendo una canción,
y así entre sueños me decía: "¡Ve
a este acorde!". (risas) Al final terminé pasando
a la habitación para decírselo. Es un ejemplo de
que cualquier momento es bueno para hacer una canción.
P.- ¿O
sea que lo de fijaros un horario "funcionarial" como
hizo Nick Cave en su último disco para componer no os va?
Eva.- Pues no, no nos hemos puesto aún un horario de este
tipo.
Colaboraciones
con otros músicos
P.- Habéis hecho una versión de "La noche que
la luna salió tarde" de 091. ¿Qué relación
os une con el grupo?
Juan.- La relación que tenemos es ninguna. Es de fans.
Personal, conocemos un poco al bajista. Una vez lo conocimos,
pero no tenemos contacto con ellos. Es una manera humilde de decir
que había una banda que se merecería mucho más.
P.- ¿Y
qué os parece la carrera en solitario de Lapido?
Eva.- Yo estuve viéndole hace tres años en "El
Sol" en Madrid. Me gustó muchísimo y me parece
un gran compositor.
P.- Hablamos
de otro músico que ha hablado maravillas de vosotros, Bunbury.
En el 96 ya dijo que ibáis a dar mucho de hablar y calificó
la voz de Eva como una de las más importantes del país.
¿Cómo os sentís cuando os llegan comentarios
de este tipo?
Juan.- Es muy de agradecer que hablen bien de ti, sobre todo en
una época en la que nosotros éramos un grupo muy
desconocido. Es importante. Para nosotros todas las opiniones
buenas y malas que hemos recogido son interesantes, porque al
final lo que cuenta es que hablen de uno. No de nosotros como
personas, porque nos gusta mantener el anonimato en la medida
de lo posible, pero sí que nos gusta que nuestra música
nos preceda. Nos encanta la actitud de bandas como Joy Division
o New Order, que se alejan un poco de la música para intentar
que el personaje no se coma al sonido. Es importante que hablen
bien de ti. Estamos muy agradecidos porque hay gente de generaciones
pasadas que ha puesto sus ojos en el grupo. El otro día
nos decían que Manolo García también había
dicho cosas bonitas de nosotros, el mismo Álvaro Urquijo,
de Los Secretos… Yo creo que gente de diferentes estilos
y que nos han calado de distinta forma está diciendo cosas
buenas sobre el grupo, y es importante. En el caso de Álvaro
y Los Secretos es impresionante, porque dices: ¿qué
hago yo aquí tocando una canción que para nosotros
ha significado mucho?
"Estrella
de mar", la gira del éxito
P.- En medio de esta gira habéis hecho un hueco para hacer
uno de los conciertos básicos de 40 Principales. ¿Qué
supone para vosotros actuar en un marco tan espectacular como
el del Círculo de Bellas Artes ante un público más
reducido?
Juan.- Antes de nada queremos disculparnos porque estaba programado
inicialmente para el 9, pero preferíamos esperar a que
Eva estuviera totalmente restablecida. Yo creo que para una ocasión
tan especial no podíamos ir con dudas y hay que agradecer
que nos hayan dado la posibilidad de aplazarlo. Vamos a hacer
una selección del último disco, sobre todo, porque
son canciones que me gusta imaginármelas en ese marco y
que puede ser un buen anticipo de la gira de teatros que comentábamos.
Es un marco increíble. Lo último que vi allí
fue a los Red Hot Chili Peppers y fue muy bonito.
P.- A mediados
de octubre estaréis por México en la gira "Rock
en Ñ". ¿Qué expectativas tenéis
allí?
Eva.- Pues tenemos muchas ganas porque el año pasado por
los atentados del 11-S al final no pudimos ir. Tenemos mucho contacto
con la gente vía Internet, sabemos que se habla del grupo,
que hay interés… Y yo creo que va a estar muy bien,
además el público es muy cálido y pienso
que puede conectar muy bien con el grupo.
P.- También
lanzáis una edición especial de "Estrella de
mar".
Eva.- Así es. Se publica a mediados de octubre e incluirá
un DVD con los vídeos y las versiones de los temas que
hemos grabado en inglés, francés e italiano. Luego
haremos alguna cosita por Europa, descansaremos y volveremos a
hacer conciertos en España en teatros.
Más
Entrevistas
|