Amaral

Entrevistas


"Bunbury y Amaral tenemos universos musicales distintos"


Marzo de 2002
Quizá sin ellos el pop español no habría sido nada durante el primer tercio del año musical al que estamos asistiendo, parafraseando la letra de "Sin ti no soy nada". Eva Amaral y Juan Aguirre somatizan con delicadeza y naturalidad el tremendo éxito de su último trabajo, "Estrella de Mar", que ha venido copando los puestos más altos de Afyve desde su publicación.
Entrevista realizada por Poli Aroca Oviedo / Especial para Bunbury News
Gracias a: Tito Navarro



Un puñado de canciones mimadas por un espíritu creativo unitario, por una idea exquisita del pop-folk con toques caprichosos. Una huella personal de sentimientos universales configurados por las letras, voz y música de estos aragoneses transformados ya en uno de los grupos más importantes de la historia reciente del pop español.

P. El éxito de Estrella de Mar os ha llegado casi por sorpresa, y os estáis enfrentando a una promoción de categoría. ¿Cómo estáis viviéndola y qué respuesta percibís por parte del público?
Juan Aguirre: Es cierto que la acogida que ha tenido el disco desde el día que salió a la calle nos ha dejado sorprendidos, pero gratamente. Por eso la promoción no se hace pesada, al contrario, es un lujo poder viajar y ver que te apoyan allí donde vas. El público nos está respaldando mucho más; es un honor descubrir que ya hay un montón de gente que ha entrado en nuestro mundo, que ha tratado de entendernos y que ha hecho suya nuestra manera de ver la música y la vida.

P. Imaginad que una persona no os conoce y escucha vuestro último álbum como primer referente. ¿Creéis que entenderá lo que representáis, o Estrella de Mar supone una evolución con respecto al primer disco Amaral y Una pequeña parte del mundo?
J.A. Desde luego es el disco que nos refleja en este momento, y en él siguen presentes las constantes con las que entendemos la música: guitarras de doce cuerdas, la voz impresionante de Eva, cierta raíz folk y rock. Pero también existe una cierta apertura a nuevos ritmos, a la música de baile, el reggae, pero siempre pensando en la canción en sí misma, no en un sonido final. Estoy convencido de que si al público le gusta, como parece estar ocurriendo, sabrán lo que somos y cómo lo desarrollamos.

P. ¿A qué viene el giro electrónico en algunos temas del disco, como Estrella de Mar o En el centro de mis ojos?
J.A. Simplemente es un barniz. Muchos temas tienen la misma sonoridad, las melodías, las voces, pero a veces es divertido sorprenderte a ti mismo. No nos gustan las bandas que se repiten hasta la saciedad y se convierten en un cliché de sí mismos. Ha sido un buen experimento bajar las guitarras y ponerse de pronto a programar.
Eva Amaral: Recuerdo que cuando estábamos grabando el tema Estrella de Mar nos íbamos dando cuenta de que la canción se iba más hacia el terreno de la música de baile y nos gustaba cómo sonaba. Así que si nos gustaba...¿por qué decir que no?

P. Me temo que Estrella de Mar será finalmente single. ¿Cómo elegís el tema que será single y el que no?
J.A. Sí, creo que será single, pero nosotros sacaríamos cualquiera del resto de canciones. No pensamos demasiado en qué tema será single o no, esto es algo que viene impuesto por el sistema radiofónico y por tu compañía. Es obvio que todos los temas no pueden sonar la mismo nivel, pero nosotros nos conformamos al comprobar que el disco goza de un equilibrio, que es un disco redondo. Puede que los medios de comunicación y tu compañía de discos piensen que un tema en concreto tiene un potencial ideal para ser single, pero si tu no estás contento con el último sonidito de esa canción la cosa cambia. Eva y yo pensamos desde el primer momento en sacar discos redondos y, más tarde, si hay que extraer singles, pues se extraen.

P. El proceso de grabación del álbum se ha realizado exclusivamente en Londres. ¿Qué os ofrece la capital británica que no os dé España para grabar vuestros discos?
J.A. Londres nos ofrecía recogimiento y distancia. A nivel personal, necesitábamos distanciarnos de la gira tan animada que tuvimos, de parar y calmarnos, de madrugar, de ver las canciones desde fuera y vivir como si fuéramos ermitaños. Pasar a una época íntima después de otra tan expansiva. A nivel sonoro, queríamos repetir estudio y productor porque nos encantó cuando grabamos los anteriores allí, y porque con Cameron Jenkins conseguimos establecer una química personal muy buena. Es cómodo saber que tu productor es tu amigo y que sabe en todo momento qué le estás pidiendo.
E. Necesitábamos parar; habían sido casi dos años muy intensos, era la primera vez que habíamos accedido a un público más o menos masivo. Nuestra situación había cambiado. Pensar en frío hubiera sido difícil en Madrid o Zaragoza. Cuando llegas a Londres, de repente todo queda muy lejano y no tienes a nadie opinando alrededor. De ese modo pudimos componer sin ninguna presión y, sin embargo, dar un paso más.

P. Tanta pasión por Londres, ¿significa que tendremos Amaral en inglés en un futuro cercano?
E. Nosotros no nos vemos componiendo en inglés. No es nuestro idioma, y dada la importancia que le ofrecemos a las letras, sería difícil expresarnos con inglés. Pero sí que hay algún jugueteo: un componente del equipo de grabación está haciendo una adaptación de Estrella de Mar al inglés, pero es sólo un juego, algo que no nos tomamos demasiado en serio.

P. Cameron Jenkins ha producido a grupos como Eveything But the Girl o Young Fine Cannibals. ¿Qué le aporta Jenkins al concepto de Amaral? Si dentro de cinco años no produjerais con él, ¿sería Amaral lo mismo?
J.A. No. Sería otra cosa y probablemente será otra cosa. Aunque lo produzca Cameron o no. En primer lugar, Jenkins le aporta un sonido increíble a nuestras canciones. Es un mago del sonido, sobre todo mezclando. Y más tarde tiene la virtud de saber cuándo una cosa molesta a la otra y debes equilibrar los sonidos de tus instrumentos. Es como un libro abierto: me encanta sentarme a su lado en el estudio y escuchar de su boca por qué una guitarra necesita más agudos, y tú le haces caso.
E. Nosotros cocinamos el plato, y él lo termina, lo condimenta, termina de presentarlo. Con este segundo disco producido por él nos conocíamos mucho más y nos entendíamos, a pesar de la barrera del idioma. Fue sobre todo increíble armonizar los sonidos de cuerda junto a él. Es una persona abierta a tus ideas: las escucha, las razona, las respeta. Eso es algo que yo valoro extraordinariamente.

P. ¿Creéis que el público valora más el hecho de que sea el propio grupo quien componga y escriba sus canciones o, a la hora de vender discos, todo vale?
E. No sabemos si a la gente le apetece más eso o escuchar un álbum producido por personas totalmente ajenas al artista que pone la voz y la cara. Desde que grabamos el primer disco hasta ahora han pasado diferentes modas, desde grupos con chica, cantautores, grupos de música techno, rockeros de patilla, música latina...Han pasado muchísimas modas y nosotros seguimos haciendo lo que éramos. Creo que eso sí que tiene su atractivo.

P. Supongo que al final lo que importa son las buenas canciones...
J.A. A nosotros es lo que nos importa.

P. ¿Cómo os las arregláis para componer las canciones? ¿Las escribís por separado, trabajáis juntos, las vais madurando en compañía?
J.A. Hay de todo. A veces es algo caótico, y mucha gente tiende a pensar que Eva hace las letras y yo la música, pero no es así. Los dos nos involucramos en todos los aspectos de la grabación . A veces yo toco la guitarra con las notas que Eva me va cantando: ella me corrige si no es la letra que espera.
E. Es interesante que un grupo no sea la suma de las diez, cuatro o dos personas que lo forman, sino que sea un espíritu común. Esa es la base para respetar y admirar a tu compañero de grupo. Sin duda, yo me divierto mucho más escribiendo las canciones con Eva.

P. Una vez que presentáis la maqueta al productor, ¿suele éste cambiar mucho o se mantiene bastante la idea inicial?
J.A. Mantenemos bastante lo que inspiró por primera vez la canción, el momento de su gestación en nuestro pequeño estudio de Madrid. Dejamos madurar bastante la melodía, la guardamos, la volvemos a retomar, etc. Siempre es interesante tener la posibilidad de volver al origen de la canción.

P. ¿Qué temas de inspiración son los más recurrentes en vuestras letras?
E. Todo. Todo lo que nos rodea, las cosas reales, las cosas inventadas. Hay que intentar transmitir la sensación o visión que tienes de millones de cosas. Nos influye lo que vivimos, lo que soñamos, las películas que vemos, los libros que leemos, la música que escuchamos...todo. Nuestras letras están llenas de mensajes en clave, cosas muy personales y que solamente Juan y yo sabemos, cosas tontas que forman parte de nuestro lenguaje íntimo.
J.A. No somos muy amigos de los fondos. Una letra tiene sentido en sí misma. Si yo intento explicarte mi letra, te estaré mediatizando.

P. Sí, pero es que a veces el público se siente identificado con cosas nimias...
E. Exacto. Son sentimientos universales.

P. Vuestro álbum lleva más de 100.000 copias vendidas en España, pero os seguís considerando "independientes". ¿En qué sentido?
E. Para nosotros independientes significa poder hacer lo que tú quieras...no sabemos exactamente lo que es la música independiente. RadioHead me encanta, pero ellos venden millones de discos en todo el mundo. Pero son independientes porque hacen lo que les da la gana. Y nosotros hacemos lo mismo: nos metemos en un estudio y hacemos lo que nos sale del corazón.

P. ¿Queda todavía espacio en las multinacionales, como la vuestra, para que un artista pueda desarrollar todo su talento personal?
J.A. En nuestro caso personal no hemos tenido ningún problema para materializar nuestras ideas, porque cuando Virgin fichó a Amaral sabía el tipo de proyecto que estaba firmando, y no trataron ni han tratado de adaptarlo a la moda del momento. El problema viene cuando un grupo quizá no tiene muy claro los derroteros que quiere seguir, y entonces la compañía le propone algo o quizá le impone ese algo...se dejan manipular porque todavía son jóvenes.

P. ¿Qué importancia ofrecéis a la crítica de vuestros álbumes y conciertos?
J.A. La crítica es importante, pero es la opinión de una persona. Obviamente nos importa lo que la gente piensa sobre nuestra música, porque no la hacemos para nosotros. Sin embargo, creo que buenas o malas críticas, la música que haríamos sería la misma. Las ventas de discos son esenciales para cualquier grupo, cantante o creador. A través de ellas consigues llegar al público, y eso es importante. Pero vuelvo al mismo razonamiento: vendiendo mucho o poco haríamos lo mismo, no creo que afectara a nuestro estilo musical.

P. ¿Qué recordáis de vuestra primera etapa en Madrid?
J.A. Fue muy divertida. Imagina una película del oeste, cuando llegan los colonos y no hay nada...está todo por ganar. Esa fue la sensación. En Madrid tocábamos, descubríamos a gente nueva cada noche y empezamos a comprobar que, a pesar de no tener un disco publicado todavía, tu música comenzaba a tener sentido porque a la gente le gustaba. Gente que con sólo una palabra amable te estaba dando un poquito de seguridad, que es lo que más necesitas en ese momento. En Madrid conocimos a gente crucial para nuestra carrera.

Nuevo vídeo. Amaral tiene nuevo vídeo-clip: "Te necesito".
P. ¿Qué es el directo para Amaral?
J.A. Es como ir al recreo. El estudio sería como jugar con el Tente a solas en casa, y el directo sería como salir a jugar.

P. ¿Qué hacéis para evitar la posible monotonía de una gira, el tocar siempre los mismos temas? ¿No os aburre eso?
J.A. No repetimos siempre el mismo directo, aunque pueda parecer que sí. Nos gusta respetar las melodías del disco, pero siempre improvisas.
E. Además, siempre nos gusta hacer alguna versión de un tema que no es nuestro.

P. ¿Tendremos gira con Estrella de Mar? ¿Cuándo empezará?
J.A. La gira empezó en Valencia, en Las Fallas, y va a ser larga. No nos aburrimos viajando. Es maravilloso.

P. Eva, ¿cómo comenzó tu relación de amistad y más tarde profesional con Enrique Bunbury?
J.A. Hace bastante tiempo en Madrid. Yo canté en unos conciertos en los que él hacía de Elvis Presley. A partir de entonces hubo una relación como con otros tantos grupos de Zaragoza.

P. ¿Ha aportado Enrique su granito de arena en algún proyecto de Amaral?
J.A. Tan sólo recuerdo algunas maquetas que hicimos al principio, pero cuando ya teníamos claro lo que queríamos hacer no intervino más. Creo que tenemos universos musicales distintos.
E. Últimamente hemos estado todos muy ajetreados, y no hemos tenido mucho contacto.

P. Hay mucha gente a la que le gusta mucho Bunbury y a la vez Amaral, y comentan que un disco de duetos sería la bomba en las listas españolas. ¿Os atrae el proyecto?
E. No lo sé. Siempre nos ha gustado colaborar con gente que fuera distinta a nosotros. No sé cómo resultaría este proyecto. Igual termina como el rosario de la aurora...

P. ¿Cómo fue la experiencia de cantar con Elliot Murphy?
E. Increíble, fantástica. No me podía creer que estaba en el escenario con este señor. Lo habíamos visto tantas veces, desde hace tantos años.
J.A. Para los que lo vivimos fue maravilloso. El hecho de que la cantante de tu grupo esté cantando con una leyenda viva del rock´n roll es algo impresionante. Lo conocimos en un restaurante argentino que hay en nuestra calle del centro de Madrid. La pena ha sido no haber podido colaborar en su disco...

P. Eva, si te lo volviera a pedir, y las circunstancias te son propicias en esta ocasión, ¿grabarías con él?
E. Cuando nos lo propusieron, yo estaba como loca; además, la canción era preciosa. Pero la desgracia es que nos íbamos a Londres para grabar nuestro álbum, y no hubo forma de coincidir. Pero me encantaría, me moriría por cantar en uno de sus discos.

P. Sinceramente, ¿aspiráis a un éxito como el de La Oreja de Vang Gogh?
E. Somos un grupo distinto.
J.A. A nuestro modo de ver, ya tenemos un éxito tremendo, más del que nunca hubiéramos podido soñar. No quiero críticar a la Oreja, porque me parece un grupo honesto, que hacen lo que sienten, que son ellos mismos. Prefiero eso a un grupo creado por directivos comerciales de una discográfica.
E. Nosotros tenemos ahora lo que queríamos. Tres discos, un peldaño más de nuestra carrera con cada uno de ellos. Y esperamos que haya muchos peldaños por delante.

 

 

Empezamos siendo un grupo marginal

Amaral tienen más conciencia de grupo que de dúo. Compositores, letristas e intérpretes de sus canciones, con su tercer álbum, Estrella del Mar, han superado las 100.000 copias vendidas y han recibido el disco de platino.


MªÁngeles González Redacción Telepolis

Eva y Juan... o Juan y Eva... Ella, una exótica rockera con voz prodigiosa. Él, un guitarrista empapado de música. Ambos, tras batir el récord de conciertos por garitos de Zaragoza, 'cruzaron el desierto', y encontraron su lugar en la música española. Eclécticos hasta la médula, reivindican a Cecilia y a la vez, telonean a Lenny Kravitz.

Mucha gente no sabe bien bien qué es Amaral... una solista, un grupo, un dúo...
Siempre hemos sido bastante desastrosos a la hora de dejar claro lo que éramos, de definir nuestra imagen. A veces en los discos poníamos una foto de Eva, otra mía en el interior, en la contraportada... Como ella y yo lo teníamos claro... Quizá en este último disco la gente ya ha pensado que éramos un grupo, porque en la portada había una foto en la que estábamos los dos. A lo mejor, en el siguiente, no salimos ninguno. Nos gusta ir un poco a nuestra bola, sin preocuparnos del marketing.

De ser un grupo de minorías, a conseguir un disco de platino. ¿Cómo ha sido ese camino hacia el éxito?
Desde el principio, siempre hemos querido hacer las cosas a nuestra marcha, sin esperar pelotazos rápidos ni nada de eso. Los grupos a los que admiramos se han construido una carrera, tienen muchos discos, y han logrado una evolución arrancando desde abajo. Nosotros empezamos siendo un grupo completamente marginal y ahora, aunque seguimos siendo lo mismo que siempre fuimos, la gente nos ha aceptado.

Vuestros discos son muy eclécticos, con una mezcla de rock, folk, tecno... Se incluyen desde boleros hasta rancheras...
Ante todo, somos un grupo con una actitud muy rock, pero nos abrimos a estilos que nos parece que tienen intensidad y emoción. A estas alturas, no es una sorpresa pensar que el rock es algo amplio, que se ha abierto a la electrónica, a nuevos sonidos... Y nosotros estamos ahí, mezclando todo lo que nos apetece.

Incluso cuando citáis referentes, tú mismo has dicho que sois grandes admiradores de Cecilia...
Somos admiradores de mucha música española de los 70, entre ella de la de Cecilia. Era un tía que habría que descubrirla, porque no fue una cantante melódica normal y corriente, tenía grandes canciones y en el fondo, un universo pop increíble. Pero también nos gustan otras muchas cosas: Los Brincos, las bandas sonoras, la música de baile, el heavy metal... Somos de mente abierta, no tenemos ningún problema.

¿Qué tiene Zaragoza para que genere experiencias musicales tan frescas como la vuestra, o como la de muchos otros grupos singulares que han nacido allí?
Pues me lo han comentado muchas otras veces... pero no tengo la respuesta. Es cierto que en Zaragoza siempre ha habido mucha creatividad, no sé si es el cierto que nos hace volver a todos un poco locos. Quizá fuera de la comunidad aragonesa no se dan a conocer mucho, pero fliparías de la cantidad de buenas propuestas musicales que hay.

¿Por qué el referente de Leaving Las Vegas en una de vuestras canciones?
Leaving Las Vegas es una película que habla de vivir el momento y exprimirlo hasta el final. Es un film bastante dramático, con final triste y una historia intensa. La cogimos como símbolo, porque queríamos plantear la posibilidad de vivir una noche como si fuera la última. Es un homenaje al espíritu de vivir a tope sin preocuparte del mañana, una actitud un poco de 'no hay futuro'. Algo que reflejamos a lo largo de todo el disco.

¿'Salir corriendo' está compuesta como un grito contra los malos tratos?
Cuando Eva planteó esa canción, sí que tenía un origen en las agresiones a personas. Pero el tema fue creciendo y nos dimos cuenta que era una especie de grito o estímulo para que las personas se rebelen ante cosas que no debe aguantar. Se puede aplicar a una mujer maltratada o a cualquier situación injusta. "Si tienes miedo, pues sal corriendo", no aguantes más, no tienes por qué estar debajo de nadie. Es una letra que particularmente me gusta: Dice "tantos golpes tienen que dar las olas contra las rocas", hasta que digas basta.

Amaral ha triunfado en medio del huracán Operación Triunfo, ¿crees que este fenómeno está machacando un poco al resto de artistas?
La verdad es que la respuesta es difícil. Pienso que el fenómeno del que tú hablas está centrando la atención sólo en un tipo de música: melódica, comercial, muy fácil, y que personalmente no es la música que me gusta. Se está dejando de lado el rock, la música de baile, el jazz, la música étnica, el folk. Eso sí, nosotros respetamos a todo el mundo, aunque no compartamos estilísticamente los planteamientos del programa.

Es una realidad que los discos de estos nuevos artistas dominan las listas de ventas...
No he oído los discos de nadie y no puedo opinar.... Pero voy a dejar de hablar directamente de Operación Triunfo para hablar de la música en televisión, que me parece el fondo del problema. Pienso que es injusto que no haya apenas presencia, que no se trate la música con respeto en ninguna de las cadenas. No soy ejecutivo de televisión y no entiendo de audiencias, pero pago impuestos y me parece bochornoso que con mi dinero mantengan programas de tertulias baratas y de cotilleos del corazón. Me siento estafado.


¿Cómo os afecta directamente el problema de la piratería, o el llamado popularmente, Top Manta?
Pues es un poco lo mismo que con la televisión. Pienso que le Gobierno no se está preocupando por la música de este país. No es un problema de los pobres inmigrantes que están explotados. Particularmente, a nosotros no nos afecta demasiado porque somos un grupo que vendemos muchos discos y tocamos mucho en directo. Pero hay unos grupos pequeñitos, con propuestas muy arriesgadas, que cada vez les resulta más difícil grabar. La piratería no es un problema de las discográficas, ni de los músicos. Es un problema del Gobierno, que no sabe que hacer con los inmigrantes, que no les resuelve la vida, y que prefiere tenerlos explotados por mafias vendiendo artículos ilegales.

Si María Jiménez saca su disco a mil pesetas, y La Unión promociona el suyo con un 2x1, da la sensación que podríamos comprar discos mucho más baratos...
El precio de los discos es otro debate. Yo no voy a los toros, pero me imagino que costarán algo, como los libros, las películas, el cine. Si quieres podemos hablar del precio del ocio o la cultura. Por ejemplo, cuando me compro una guitarra eléctrica, tengo que pagar un impuesto de lujo y no sé por qué. A mí también me parecen caros los instrumentos, los discos... pero no se puede hacer demagogia y tratar la música de una manera tan frívola como se está haciendo.

Entonces, ¿el problema final es el precio de la cultura?
Una canción te puede emocionar, un concierto te puede hacer sentir especial, una película también. Pero la Administración no está cuidando la cultura, ni preocupándose de que los jóvenes accedamos a ella de forma más barata. Si esto lo mezclamos con un problema de insolidaridad tremenda con gente que viene de otros países a buscarse la vida, como antaño hicieron nuestros padres o abuelos, pues se genera el panorama actual. En general, hay muy poco respeto por el ser humano, a todos los niveles. Ni en la música, ni con los inmigrantes... Creo que es posible otra sociedad, o por lo menos poner los planteamientos para que las cosas cambien.



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